Diabetes

Control de la diabetes

Posibles complicaciones de la diabetes

El hecho de que la diabetes sea una enfermedad crónica hace que necesite toda una serie de cuidados que nos lleven a prevenir las complicaciones agudas y reducir el riesgo de las complicaciones a largo plazo.
Complicaciones agudas. Cetoacidosis: es la manifestación clínica de un exceso de azúcar en sangre que origina un aumento en la necesidad de orinar y de beber con el fin de evitar la deshidratación. El grado más intenso de esta complicación es el coma diabético y su causa suele ser una administración deficiente de insulina, la presencia de una enfermedad añadida como una infección, traumatismo, etc., y también una importante trasgresión dietética.
Complicaciones agudas. Hipoglucemia: está demostrado los efectos beneficiosos del ejercicio ya que disminuye la glucosa en sangre durante y después del ejercicio, mejora la sensibilidad a la insulina, el control del peso y la calidad de vida en general.
Complicaciones crónicas: la hiperglucemia mantenida nos llevará a la aparición de complicaciones micro y macro vasculares de la enfermedad. Se puede hablar de que la tendencia al envejecimiento precoz de las grandes arterias ocasiona un mayor riesgo a desencadenar un accidente vascular cerebral, un infarto o una mala cicatrización en heridas que aparentemente son poco importantes. No nos podemos olvidar de los órganos diana de la diabetes cuando existe un mal control sostenido: la afectación específica ocular, retinopatía diabética, puede estar presente sin dar síntomas y para prevenirla es necesario hacer una revisión regular ocular. La afectación específica renal, nefropatía diabética, se puede prevenir con un buen control de glucosa y tensión arterial. La afectación específica del sistema nervioso, neuropatía diabética, provoca la aparición de trastornos de la sensibilidad especialmente en piernas, pies y en la potencia sexual del hombre.

Control de la diabetes

Para prevenir todos los factores evitables es necesario establecer unos parámetros de control:
El autoanálisis nos permite ver la respuesta de la persona al tratamiento y ver si consigue los objetivos de glucemia. La frecuencia y el número dependerá de las necesidades individuales.
La hemoglobina glicosilada (Hb A1C) nos indicará la media de la glucemia en los 2-3 meses previos y así se evaluará la eficacia del tratamiento.

La importancia de la dieta

La diabetes es controlable y para poderla controlar se deben de hacer una serie de cambios en el estilo de vida que vayan enfocados a mejorar la calidad de vida. Todo esto nos lleva a tener que adoptar una dieta saludable adecuada a las necesidades individuales, evitar el tabaco y el alcohol, realizar una actividad física regular dentro de las capacidades individuales, seguir el tratamiento pautado, etc.
Objetivos de la dieta:
Mantener un buen estado nutritivo y un peso normal.
Regular los niveles de azúcar.
Mantener un buen control metabólico: conseguir una buena hemoglobina glicosilada.
Controlar los niveles lipídicos (colesterol y triglicéridos) en sangre y controlar los niveles de tensión arterial para evitar posibles complicaciones.

La alimentación es básica en el tratamiento de la diabetes sea cual sea el tipo. La dieta debe ser individualizada, adaptada al estilo de vida de cada individuo y a sus necesidades nutricionales. La dieta no es distinta que para el resto de población. Debe ser atractiva, nunca monótona. Se debe tener en cuenta peso, edad, tipo de diabetes, actividad y tratamiento (insulina y/o hipoglucemiantes orales).

El sobrepeso y la obesidad contribuyen a aumentar el riesgo a desencadenar una diabetes. Por eso es importante perder peso. En la diabetes tipo 2 con sobrepeso u obesidad, el perder peso, aunque sea poco, mejora la resistencia insulínica y la glucemia a corto plazo, por eso es importante la combinación dieta y ejercicio ya que disminuyendo la cantidad de calorías que se ingieren y aumentando el gasto se conseguirá perder peso de forma más efectiva y atractiva.

La actividad tiene que ser moderada, realizar ejercicio cardiovascular, poder mantener la actividad durante un período prolongado en el tiempo e ir aumentando.

Características de la dieta

Recomendaciones generales:
Las personas que llevan insulina tienen que mantener constante diariamente la cantidad y distribución de hidratos de carbono.
Los diabéticos obesos tendrán que reducir el consumo calórico para reducir peso y así obtener una mejoría metabólica.
Los diabéticos dislipémicos tendrán que reducir el consumo de grasas saturadas.
Los diabéticos con diagnóstico de nefropatía tendrán que reducir el consumo de proteínas.